martes, 30 de julio de 2019

Cuatro de Ochenta 4/80




"¡Oye Dari! Dile a Hani que en lo posible no traiga regalos que digan Puerto Rico o tengan impresa la bandera. Es que aquí en Madrid los puertorriqueños no tienen buena fama. Son muy de pandillas, delincuencia y drogas. Imagínate, viven todos en un barrio muy malo llamado "El Bronx". No te sientas mal, pero tenía que decírtelo. ¡Haló! ¿Estás ahí? ¿Me escuchas?... "


Nunca antes había comprendido con tanta precisión la popular expresión "como balde de agua fría". De hecho, aún intentó en vano identificar los sentimientos que me arroparon en ese momento. Claro que hubo tristeza y decepción, pero fue mucho más y estoy convencida, de que cualquier palabra, a tales fines, se quedará corta. Cuando le dije a mi esposo vi su rostro apagarse y supe que así también debió oscurecer el mío minutos antes. No voy a mentir, la emoción del viaje mermó en ambos.

Así que aún perplejos e incrédulos abordamos el avión y en lo que Hani se tomó un café y yo me leí las dos primeras páginas de 'La última noche del Rais' de Yasmina Khadra, llegamos a República Dominicana. Era sólo una conexión, pero tuvimos que realizar en aduana todo el trámite de entrada al país, para así poder reclamar el equipaje y abordar el siguiente avión a Madrid.

Mi esposo no conoce República Dominicana y tampoco a los dominicanos, más allá de mi opinión, por supuesto. Pero yo, a mis 10 años de edad acompañé a mis abuelos paternos a la boda de una hija, que tras unas vacaciones en Quisqueya La Bella se enamoró de un santiagueño y no quiso regresar a Puerto Rico. Luego a mis 17, me fui de misionera laica con Obras Misionales Pontificias (O.M.P.) y en dos meses de verano me recorrí una buena parte del hermano país. 

Para ese tiempo conocí una estudiante de medicina. Ella, dominicana, haciendo su residenciaen la sala de emergencias del Hospital Robert Rid Cabral (el Angelita), y yo, 'boricua', vuelta un ocho de voluntaria en medio de una huelga de médicos. Aquéllo era un caos, nadie me decía qué tenía que hacer y reconocía que entorpecía las labores, pero en medio de todo, la chica sonrió y se ocupó de mí.

Yo tampoco quería regresarme a Puerto Rico, digamos que de forma natural y en orden divino, me había quedado claro que ser monja no estaba en mi destino. Además me esperaba la universidad y para ser honesta, en ese entonces dudaba de poder lograrlo. Así que, ¿por qué no? Un año sabático me ayudaría a poner mis pensamientos en orden. 

Por éso, cuando me echaron del hogar El Buen Samaritano por haberle descubierto la basurilla bajo la alfombra a la directora, lo primero que cruzó por mi mente fue tomar un taxi al hospital, rogando que la estudiante de medicina me diera posada hasta fin de mes. Ya luego vería cómo contarle a mis padres todo lo ocurrido.

Es una gran amistad de muchísimo cariño, respeto y agradecimiento la que conservamos la Dra. Mayra Ivelisse Acosta y yo, por cierto, hoy día una renombrada psiquiatra tanto en su natal República Dominicana como a nivel internacional. Y así también con otros tantos dominicanos que he conocido con el pasar del tiempo en mis pasados recurrentes viajes, pero sobre todo aquí en Puerto Rico, durante 20 años de trabajo en la industria turística. 

Entonces, ¿qué puede saber mi esposo sobre los dominicanos por referencia? Todo bueno. Pero como no se debe tocar por oído ajeno, el dominicano que yo conozco y del que puedo hablar no pierde oportunidad para mostrarse tal cual, porque espontaneidad le sobra.

No hacemos más que pisar aduana dominicana y el olor a café recién colao nos da la bienvenida. ¿Lo mejor? Que contrario a otros aeropuertos, donde los viajeros ahora somos tratados como potenciales narcotraficantes o terroristas, en República Dominicana nos recibieron con indiscutible hospitalidad, incluso entre risas.

Bueno, mejor les comparto el "screenshot" de cuando les conté lo que pasó ése día.


Ya rumbo a España en un vuelo de Iberia atestado de dominicanos residentes en Madrid e intentando disfrutar la pésima comida que ofrece la aerolínea en dicho vuelo (cuentan que las comidas y el servicio son mejores al volar desde otro punto de partida), ambos nos miramos y quedó claro que seguíamos dando cabeza al asunto de la mala reputación de los boricuas en terreno madrileño. ¡Joder!

- Hani, me siento tan mal con éso que nos dijeron. 

- Yo también, Dari. Pero aquí algo no me cuadra algo no está bien.

- ¿Cómo que?

- Yo he estado pensando en esto todo el viaje y no tiene sentido que, por ejemplo, un puertorriqueño dado al bajo mundo y la delincuencia, que seguramente no trabaja, venga a vivir a España, al otro lado del mundo a pasar todo un proceso migratorio, cuando por ciudadanía estadounidense en Puerto Rico y en  Estados Unidos les dan todo sin tener que trabajar. Simplemente no tiene sentido.

- Pues no. No lo tiene. Además lo que siempre he sabido es que el puertorriqueño viene a España de vacaciones o intercambio estudiantil. Te digo más, en un tiempo quien no podía pagarse los estudios de medicina en Puerto Rico, se iba a República Dominicana, Mexico o España. Es la primera vez en mi vida que escucho una cosa como esa.

- ¿Hay muchos puertorriqueños viviendo en España?

- Bueno sí los hay, pero no creo que conformen propiamente una comunidad notoria de inmigrantes.

- ¡Ya veremos!

Ya en Madrid se pronunció una disculpa por el mal sabor de la llamada y mi esposo aprovechó para exponer sus argumentos en contra. Fue entonces una conversación que quedó pendiente y pendiente también quedé yo de la reacción de la gente que nos presentaban al notar o saber que éramos una pareja que los visitaba desde Puerto Rico.

La realidad es que los españoles de la elegante  Madrid duermen poco y viven muy de prisa como para interesarse por saber desde dónde se les visita. Pero tuvimos oportunidad de compartir una mesa alborotada en mariscos, con personas extraordinarias con quienes lo pasamos encantadoramente bien. 

No lo niego, fue la primera vez en mi vida que temí ser discriminada y rechazada por mi origen. ¡Que terrible sensación!

Es que recordé las anécdotas que Hani y su amigo Mohammed cuentan sobre lo dura que fue su niñez, adolescencia e incluso la adultez como palestinos viviendo en Libia y se me estrujaba el corazón. Recordaba también el acoso a los niños sirios de nuestro edificio en Al-Salmani, Bengasi y se me hacía un nudo en la garganta. Sí, confieso que sentí miedo y supuse que mi sentir era el mismo que sienten tantos inmigrantes al rededor del mundo, el mismo miedo de cualquier persona que arbitrariamente sea declarada diferente.  

¡Dios! El miedo al rechazo es sin duda uno de los más perturbadores. Es un sentimiento que daña al instante, es en sí mismo un inmerecido pre-juicio, un castigo y por demás una gran injusticia. 

Recuerdo haber ido al baño y a mi regreso lo único que escuché, fueron planes de comensales entusiasmados por visitar nuestro Puerto Rico; mientras un árabe palestino, mostraba con el pecho hinchado de orgullo los vídeos de hermosos paisajes de nuestra isla, que ha tomado con su 'dron', mientras repetía una y otra vez, en Puerto Rico tienen una casa, son más que bienvenidos.

Y una vez más, mi esposo parecía haberlo resuelto todo. Me compuse, disfruté muchísimo del almuerzo, la compañía y entendí que a pesar de llevar años en una cruzada muy personal contra el miedo, en esa ocasión me había tomado desprevenida.


Una vez recobré la confianza que nunca debí perder, me dediqué a conocer más sobre Madrid y los madrileños. 

¡Que de lugares, arquitectura e historia! 
¡Que mucho se come! 
¡Que viva el tapeo! 
Así te sirvan muy apurados, con el mal humor que delata el exceso de trabajo y el cansancio.

Este otro día en particular mi objetivo como viajera gastronómica y amante de la gastrocultura era, probar los churros con chocolate de la famosa Chocolatería San Ginés, cafetería que lleva122 años abierta en el Centro de Madrid y por supuesto, tapear en el Mercado de San Miguel.

Mientras, mi esposo sólo quería recorrer calles y recordar cuando de niño toda la familia visitaba a su hermano, quien estudiaba en Madrid. Recuerdo que al llegar a La puerta del sol, allí en el Kilómetro Cero, entre manteros de ébano y a la vista del Oso y el Madroño, lo vi irse en un viaje a 33 años de distancia. Me dediqué a contemplarlo en silencio, guardaba distancia, sabía que aunque compartíamos físicamente en un mismo lugar, nuestros ojos no veían lo mismo. 

Yo permanecía en el ahora de ese momento, él buscaba con sus ojos un ayer que hasta entonces lo había marcado y que finalmente en ese momento se le volvía a presentar como magia, como una realidad alternativa, posibilitando lo que por muchos años creyó si no imposible, improbable. Yo sólo debía procurar estar allí cerquita a su regreso. 









Una vez ubicado el piso donde Hani recordaba haberse hospedado y tras sacar varias fotos que mostraría a sus hermanas, caminamos hacia Plaza Mayor y el Mercado San Miguel. ¡Que delicia! Es que aunque no tengas hambre, igual querrás comer. Aconsejo pasearse bastante por sus pasillos e irse deteniendo mostrador por mostrador a fin de decidir con cuál tapa se da el gustazo. Con suerte podrá sentarse, pero no importa, las tapas estarán sabrosas encuentre mesa o no. 

Ya tenía mis croquetas y brochetas de mariscos cuando me acerqué a un mostrador para comprar mi bebida y entonces escucho al chico rubio de ojos claros decirle al cliente que atiende;

- Es que me tienes más cara de puertorriqueño, que de mexicano.

- La pegasté, soy de padre mexicano y madre boricua, criado en Estados Unidos. 

Le aclaró el joven mientras se alejaba y yo me acercaba.

- ¿Y cómo se supone luzca un puertorriqueño? Le pregunté.

-¿Disculpe?

- ¿Que cómo se supone luzca un puertorriqueño?

- Así como usted.

Yo sonreí y el dependiente lo intento.

- ¿Eres puertorriqueña entonces?

-Sí. ¡Oye! ¿Es cierto que los puertorriqueños tenemos tan mala fama aquí en España? ¿Qué nos toman por delincuentes y personas muy bajas?

El jóven lució sorprendido por mis preguntas y así a ceño fruncido me preguntó quién me había dicho éso. Le comenté que habían sido unos amigos y por último me preguntó si eran madrileños. Asentí, mientras el movía su cabeza de lado a lado, en desaprobación total.

- Según cuentan hasta un barrio dominado por pandillas tenemos llamado 'El Bronx'.

Tenían que ver su cara.

- Quien le dijo éso, si es cierto que vive en Madrid, vive en la burbuja de su piso y está falto de cultura. 

- No creo.

- Que no se entera de nada. Acercate que te explico. No son puertorriqueños, de quienes te hablan, son dominicanos. Y hay una gran diferencia, aquí el puertorriqueño viene mayormente de turismo, comen y beben mucho, compran de todo y dan propinas; otros vienen a estudiar y uno que otro puede que se quede a vivir aquí. El dominicano es inmigrante, llega y legal o ilegal se queda. Aquí los que tienen mala reputación son los dominicanos, colombianos, ahora que tenemos muchos centroamericanos y los de siempre, ya sabes, los gitanos y marroquíes. 

- He visto muchos venezolanos también.

- Mira, no tantos pero ésos vienen a trabajar.

- ¿Y los demás? ¿A qué vienen?

- Bueno yo lo veo así; 80 dominicanos viven en un barrio y de esos 80, 4 están en pandillas y venden drogas. Desgraciadamente los noticieros hablaran de los 4 dominicanos delincuentes, pero no dirán que son cuatro, diran 'los dominicanos' y así lo repetirá todo el mundo.

- La verdad me he estado sintiendo muy mal desde que llegué a España.

- No, no. Con ustedes los puertorriqueños no hay problemas. Es con los otros latinos. ¿Te sientes mejor?

- La verdad no. Sigo siendo latina.

A este punto, después de traducirle la conversación a mi esposo mientras comía mis tapas con una Coca Cola Zero, ya no sentía miedo al rechazo, pero igual todo el asunto me seguía doliendo y pareciendo de lo más injusto que le puede pasar a persona alguna.

- Ya sabía yo, que no tenía sentido que los puertorriqueños viniesen a España cuando pueden irse a Florida o Nueva York, tienen 50 estados si no quieren vivir en Puerto Rico. Dijo mi esposo.

- ¿Aclarar esto te alivia?

- No. Yo sé lo que es vivir el discrimen por racismo.

-Esto es pura xenofobia. 

Además de Madrid visitamos ciudades donde los españoles fueron mucho más simpáticos y atentos. Incluso algunos al notar acentos diferente hasta nos preguntaban de dónde éramos y se tomaban el tiempo de conversar, por cierto en Granada, hasta te soltaba alguna broma. Ciertamente el ambiente en la sierra madrileña de Guadarrama y ciudades como Segovia, Toledo, Ávila y Granada, fue mucho más cálido que en la capital. Cuestión de idiosincrasia, aunque no me gusta generalizar.

De vuelta a Madrid, despidiéndonos de España nos tocó viajar con un taxista peruano y otro chileno. Les pregunté cuánto llevaban viviendo en España y cómo había sido su proceso de adaptación.

Ambos a su manera, resaltaron la suerte de no ser colombianos o dominicanos y más o menos coincidían con lo que había dicho el jóven de El Mercado San Miguel.

- El hombre dominicano que llega a España, en su mayoría no le gusta trabajar. La mujer dominicana si es trabajadora y prefiere casarse con un español porque además de darle la residencia, la ayuda financieramente.

Los hombres colombianos mueven la droga y las mujeres trabajan la prostitución.  

Les comenté que estaban generalizando y no era justo porque seguramente por unos cuantos estaban pagando todos y que finalmente para muchos españoles, como estadounidenses, todos éramos latinos sin establecer diferencias. 

El peruano me dijo, "yo siempre aclaro que soy casado con una española y con ciudadanía española hace muchísimos años". El chileno era mucho más joven, humilde y me aclaró que su madre era española y que siempre vivió entre ambos países, que nunca había tenido problemas. Lo que noté en el caso de ambos es que no le prestaban atención a la cuestión del discrimen por racismo. No sé si se desvinculaban de su origen latinoamericano por no verse parte de ése todo o  como mecanismo de defensa.

En fin, a mí este asunto del racismo y la xenofobia nunca me había tocado tan de cerca, es decir, en mi piel. Y reconozco que me afectó como nunca pensé. Primero me dolió como puertorriqueña, luego por los dominicanos y claro en general, como latinoamericana. 

Una vez dije que yo era como Roberto Carlos, que quería tener un millón de amigos (y así más fuerte poder cantar 😂) y realmente no consivo el rechazo, el discrimen de ningún tipo, pero por raza y nacionalidad mucho menos. Realmente la diversidad nos aporta, nos crece. 

Que nadie dude, el discrimen racial tiene unos efectos psicosociales y logra desmoralizar a quien lo sufre, no es algo que podamos minimizar o despachar con indiferencia.

Como les había comentado, dudé sobre escribir y compartir este relato.  Más que todo, por no herir a nadie, además del cariño y respeto que siento por mis amigos dominicanos, colombianos y latinoamericanos en general; pero por otro lado, fue algo que realmente ocurrió, que me pegó, no deja de ser lamentable y desafortunado, pero que por lo mismo, tal vez al conversarlo nos puede llevar a la reflexión y , ¿ por que no? transformarlo en algo positivo, de aporte.

Sería sencillo abrir un discurso condenando el racismo y la xenofobia, pero desde aquella llamada en el aeropuerto Luis Muñoz Marín y sobre todo, después de mis conversaciones al respecto en España , entiendo  mi enfoque va más por la responsabilidad que cada uno de nosotros tiene, ante el mundo en representación de su gente. 

Y aunque uno desmienta a través del buen comportamiento, aquellos 4 de 80 de la nacionalidad que sean nos dañan aún más que el xenófobo o racista que de manera directa o solapada, en esa cotidianeidad subestimada, nos agrede, nos desmoraliza hasta vulnerabilizarnos robandonos así derechos, oportunidades de crecimiento y desarrollo, la motivación para actuar, la capacidad de soñar, de creer, reír  y finalmente, de vivir.

Hoy voy por esos 4 de 80 y por cada persona que me lea. Cuando no te comportas y vives a la altura, con conciencia, dignidad, en ley y orden. y procurando los mejores estándares de convivencia, le puedes llegar a arruinar la vida a mucha gente de bien, a tu propia gente que es decente, trabajadora de buena voluntad y que no merecen vivir avergonzada, con miedo, condenada al más vil de los desprecios. 

Con el corazón en la mano espero que mi relato no ofenda, que mis hermanos dominicanos, colombianos y de toda latinoamerica puedan comprender el propósito de mi escrito. Como señalé varias veces, me dolió y me duele en el alma, porque me consta que hay puertorriqueños en otras jurisdicciones que simplemente, no son un orgullo para su gente y en otras tantas ocasiones, nos han hecho bajar la cabeza. 

Próximamente estaré compartiendo con ustedes algo de información sobre la situación de la comunidad dominicana en España, más que nada en el distrito de Tetuán, Madrid. Una comunidad trabajadora que a pesar de los pesares vive orgullosa de sus orígenes; además veremos como la criminalización de sectores humildes tiene un propósito de mucho beneficio económico para la empresa privada y el mismo gobierno. ¡Un gran abrazo! 💕

Les dejo este dato: 
En España hay 178,151 dominicanos; la mayoría de ellos en Madrid y son mujeres

© 2019, 2020, 2021. Daritza Rodríguez Arroyo. Los relatos de Aziza. Todos los derechos.

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martes, 9 de julio de 2019

El antes queda muy lejos


En un centro comercial ubicado en el municipio de Leganés, en la zona metropolitana de la comunidad madrileña; allí justo tras el mostrador de una popular cafetería, conocimos a una de las mujeres más hermosas que pululan en este planeta Tierra.

Su cabellera estaba teñida de rojo cobrizo y por ojos, la chica lucía dos esmeraldas custodiadas por un par de largas y abundantes pestañas en juego con unas cejas de envidia, al estilo Brooke Shields. Era bellísima, de sonrisa espontánea y por cierto, muy atenta a nuestra conversación.




Nos ofreció café y postre, trató de manejarse en inglés, pero le dejé saber que el café lo saboreamos mejor en español.



-¿De dónde son?
-De Puerto Rico.
-¡Ay que lindo! ¡Puerto Rico!
-¿Lo conoces?
-No. Pero sueño con visitar Puerto Rico, República Dominicana, México y todos esos lugares de playas hermosas y gente linda.
-Linda eres tú, cuando dices éso con tanta ilusión.



La chica intentaba continuar con sus labores sin perder contacto con nosotros mientras otra empleada, una poco simpática, la supervisaba.



-¿Y tú? ¿De dónde eres?
- De Venezuela.
-Tú país también es lindo. Lo visité en el 2007. ¿Llevas mucho aquí en España?
-Un año.
-¿Te gusta?


La joven miró para todos lados y muy disimuladamente me dijo que no para vivir, que era un país dónde por más que se trabaja no se progresa. Me contó que ella y sus padres vivían con una tía, pero que ya habían encontrado piso, uno muy pequeño y pronto se mudarían. Comentó que tienen nacionalidad italiana, pero que sus padres han decidido quedarse un tiempo en España aunque eso signifique vivir para puro trabajar.

Se puso triste.

-No quiero llorar.
- ¿Por qué vas a llorar?
- Es que quiero cerrar mis ojos, apretarlos fuerte y que todo fuese como antes. Estar en mi país, tener toda la familia a mi lado, estar bien. Yo sólo quiero que Venezuela sea como antes.

Se me apretó el pecho.

-Pero el antes queda muy muy lejos, ya no existe, no es posible. ¿Lo sabes?
-Ya estoy llorando. Lo siento.
-¿Qué edad tienes?
-22
- Eres joven, necesitas dejar de llorar, te toca crecer aquí y ahora. Nada volverá a ser cómo antes, el antes es un lugar para donde no hay boleto. ¡Sacúdete esa nostalgia! Cada quien está en el lugar donde le corresponde hacer vida. La nostalgia no te dejará vivir a plenitud todo lo que según tu destino te corresponde vivir. ¿Lo sabes?
-Sí. ¡Que fuerte lo que me estás diciendo!
-Lo siento.
-Te lo agradezco.
-Eres joven, eres hermosa y al parecer tienes un corazón muy dulce. ¿Si pudieses ver toda la vida, todos los lugares y toda la gente que tienes por delante? Además Venezuela y tu vida allá, están y estarán siempre en ti, éso no te lo quita nadie, pero sacúdete  esa nostalgia. Te repito, tu vida es aquí y ahora. Estás donde tienes que estar. No hay más. ¡Sécate esas lágrimas y vive!
-¡Gracias!

Y antes de ponerme a llorar yo también, me apresuré a escribir mi correo electrónico en un papelito; "¡toma! Por si algún día cumples tu sueño y visitas Puerto Rico".

-¡Ay que linda! ¡Me encantaría! ¡Muchas gracias!

Salí de allí con el corazón roto, traduciendo a mi esposo la conversación con la chica venezolana. Caminamos por el centro comercial un tanto apesadumbrados, pensando en cuánta gente se va a la cama cada noche apretando sus ojos muy, muy fuertes, deseando abrirlos en su anhelado "antes", cuando eran felices y no eran conscientes de cuánto, donde estaban con todos los que aman sin sospechar que los días estaban contados. Sé que a mi esposo el asunto le pegó duro, porque también es inmigrante, porque al cerrar sus ojos cada noche sé que sueña con volver a abrazarse a su familia, a quienes con dolor de tiempo, distancia y culpa, lleva clavados en el alma.

Mi corazón ❤ está con todos los inmigrantes al rededor del mundo.


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martes, 25 de junio de 2019

No depende de la vestimenta



El sol pegando en la cabeza era intolerable, así que me valí de mi cárdigan, y "hijab" conmigo durante nuestra visita a #Alhambra, #Granada.  ¿Nunca han pensado que además del propósito religioso, los "#hijabs", #velos y #turbantes, tanto en hombres como mujeres sirven para proteger de las inclemencias del tiempo: sol, calor y viento extremo, tormentas de arena y siroco?

El valor de estas piezas de vestir no se limitan al asunto religioso. Investiguen y verán como también la tradición cultural y el aspecto climatológico incide.

Se acepta que por protección contra la polución se usen máscaras que cubran la boca y por tanto parte del rostro, al igual que los pasamontañas o bragas para cabeza si hace mucho frío y además se hace deporte, pero el "#niqaab" de la #musulmana más fundamentalista, no.

Está bien vestir pañoletas de diseñador, los turbantes del tipo africano cuando se lleva un estilo étnico y los pañuelos de tendencia "boho" tan de moda entre jóvenes de ambos sexos. 

También es aceptado las pañoletas que usan las #judías para no mostrar su cabello 
(por #motivoreligioso) cuando no llevan pelucas y ni hablar de la indumentaria de las mojas católicas. Pero el #veloislámico o "hijab" (#indumentariaislámica más utilizada entre mujeres), que cubre cabello, cuello y pecho dejando el rostro al descubierto, justo como lo hace una sudadera con capucha (hoodie) -tan populares entre jóvenes- no está bien para los #islamófobos.

Es que no se puede catalogar de otra manera, claro que es #islamofobia

Una mujer que viste el velo islámico (que deja el rostro descubierto) y lleve puesta una "#abaya" (bata larga) está tan vestida como la monja católica y ambas lo hacen por motivo religioso donde se destaca la modestia, aunque a diferencia del #hábitocatólico, la "abaya" va desde lo más simple hasta lo más suntuoso en ocasión de celebraciones y galas; porque también es un asunto cultural.

Incluso la polémica europea con los "#burkinis" es de lo más absurda. El diseño y la tela de esta pieza islámica para la diversión y la práctica de deportes acuáticos, cumple con todos los requisitos higiénicos al igual que la vestimenta de buzos, surfers e incluso de los bañadores diseñados para personas con condiciones de la piel que padecen intolerancia a la exposición solar.

¿Y entonces? ¿De qué estamos hablando? 

Claramente hablamos de #intolerancia, #discrimen, #prejuicio y por supuesto, de islamofobia.

¿Seguridad ante el terrorismo?

En la actualidad los #musulmanes van camino a ser dos mil millones de personas en el planeta. Ya son el 25 por ciento de la población mundial (uno de cada cuatro seres humanos), según las estimaciones del Pew Research Center, lo que los mantiene en un segundo lugar global después de los cristianos, en todas sus diversas variantes.

Ya lo hemos visto tanto en América como en Europa, el #terrorismo se vale de cualquier #ideal, cualquier #religión, incluso puede ser motivado por diversidad de factores donde los trastornos mentales también pueden formar parte. Mientras unos se enseñan contra una #mujermusulmana por su #vestimenta, justificando su #fobia con la #seguridad, tal vez el próximo terrorista aunque no siempre los medios lo identifiquen como tal ( tal vez por ser  blanco y no ser musulmán), sea ese tipo de lo más común, o por lo contrario, "medio raro" a quien nadie prestó atención y todos subestimaron.

Siempre digo; la maldad radica en el corazón del ser humano, no depende de su nacionalidad, cultura o religión, mucho menos en el color de su piel o vestimenta. ¡Crezcamos! 
#Crezcamos

Lo aceptado:













Lo rechazado:








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martes, 18 de junio de 2019

Pero visto talla "medium"



A Madrid llegamos exactamente un mes después de establecido el primer contacto con el hermano de mi esposo. El abrazo se dio cerca de las 7:30 de la mañana en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Se miraban, como si ambos buscaran dentro del otro al joven y al niño que eran 33 años atrás; luego se volvían a abrazar.

Mi esposo estaba nervioso, su hermano intentaba no demostrarlo.

- Tú eras más alto que yo. Le dijo mi esposo.

- Bueno, ahora el alto eres tú. Comentó el hermano.

- Pero sigues siendo el mayor.

- Pero visto talla "medium".

[Rieron]

Hani le quitó el "jacket" que vestía e intentó ponérselo sin éxito.

[Volvieron a reír]

En el camino ya se iban poniendo al día, el hermano conducía, Hani iba de pasajero delantero y yo atrás de espectadora.

¡Tienen tanto en común! 
Coleccionan las mismas cosas, les gusta la misma música, pero el hermano dice "que no, que no", que ya no habla árabe, que lo ha olvidado.

Del aeropuerto subimos directo a la Sierra de Wade-El-Ramel [Guadarrama], una cordillera que ocupa parte de Madrid provincia, Segovia y Ávila. Mi cuñado lleva muchísimos años radicado en uno de 13 municipios que conforman el área conocida como, "La Sierra Madrileña". El municipio fue fundado durante el siglo XII y XIII, tiempos de El Rey Don Alfonso, antes zona de pastoreo, hoy día hogar de sobre 5, 000 habitantes que durante el verano y días festivos pueden llegar a 18, 000.

Sí, después de unos días descubrí que es un lugar para vacacionar, sobre todo los madrileños que en estos meses le huyen al calor.

- ¿Aquí has vivido cuánto tiempo? Preguntó mi esposo.

- Todo el tiempo. Contestó su hermano.

- ¿Desde que te perdimos el rastro en aquel departamento del centro de Madrid? Preguntó Hani sorprendido.

- Sí. Contestó su hermano mirándole a los ojos.

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lunes, 17 de junio de 2019

La busqueda


Suele suceder que entre dos y cuatro de la madrugada, conscientes o no, estemos más receptivos a la actividad espiritual, y así sin más despertamos o nos despiertan. He escuchado todo tipo de teorías que intentan explicar lo que algunos llaman fenómeno, pero que muchos sabemos que es algo de lo más natural. La hora mágica le llaman unos, la de los espíritus, otros y nunca faltan quienes se van por lo más denso y oscuro porque justo allí vibran.

Serían las 3:30 de la madrugada cuando desperté tipo resorte, sin morra, como si hubiese sonado una alarma desde mi interior. Sentada en la cama en total alerta miré el reloj. "Aquí vamos otra vez", me dije a mí misma porque cada vez que me ocurre no vuelvo a consiliar el sueño hasta pasadas las 4:00 a.m.

Entonces me lo presentaron, vi su imagen como aparece en las fotos que conserva su familia. "¡Búscalo!", dijo una voz andrógina. "¿Pero si llevo años buscándolo y no aparece?", dije en voz alta. "¡Búscalo!", repitió la voz en tono sereno.

Fui al baño, aproveché y lavé mi cara, ya de regreso sentada en la cama, sin ninguna expectativa, tomé el celular y una vez más, como otras tantas desde el año 2011 cuando conocí a mi esposo y me comentó lo de su desaparición, me di a la busqueda de su hermano mayor.

¿Saben de cuántas maneras y las veces que he escrito su nombre en algún buscador de Internet? Siempre teniendo muy presente la promesa que le hice a mi suegra. No sabía si podría cumplirla algún día, pero ¿cómo negarme? Mientras todos lo daban por muerto, el corazón de su madre recibía el eco de ese pedazo suyo que seguía latiendo en la distancia. Los palpitos de una madre a diferencia de los del resto, no son sospechas ni presentimientos, son certezas.

Esta vez fue diferente, era el tiempo de Dios, inteligencia suprema, que otorga según la necesidad del espíritu y no la nuestra; el primer enlace de los resultados dio frutos y en la lista de microempresas madrileñas una de las primeras opciones, aún sin foto, era una gran posibilidad.

Tanto en países árabes como en Estados Unidos, el apellido materno no se lleva, pero sí en nuestros paises latinos, así que encontrar el nombre completo ya era un indicio positivo. Todo, absolutamente todos los datos coincidían con el hermano desaparecido de mi esposo, me puse nerviosa, nunca en 8 años de búsqueda había obtenido resultados. Mi esposo tenía que saberlo.

Ya serían las 4:00 a.m. cuando llamé a Hani, había viajado desde Midland hasta Houston, Texas para gestionar el envío de su guagua (camioneta) hasta San Juan, Puerto Rico. Estaríamos viajando durante el verano, fuera de territorio estadounidense, así que lo mejor era enviar el vehículo a nuestra casa en Puerto Rico.

-¡Salam Aleikum Hani!
- Wa Aleikum Salam! Everything is ok?
- Yes. Don't worry. I have news for you. A very good news, but what I have to tell you, will impress you.
- What happened?
- I think I found your brother.  I'm not 100% sure, but 90%.  I just need a photo, but really, this time I think I found your brother. And I got his address and telephone number.

Traducción:
[-¡Salam Aleikum Hani!
- ¡Wa Aleikum Salam!  ¿Todo está bien?
- Sí. No te preocupes. Tengo noticias para ti. Una muy buena noticia, pero lo que tengo que decirte, te impresionará.
- ¿Que pasó?
- Creo que encontré a tu hermano.  No estoy 100% seguro, pero 90%.  Solo necesito una foto, pero realmente, esta vez creo que encontré a tu hermano.  Y tengo su dirección y número de teléfono.]

Era una vídeo llamada y según vi su cara de asombro, así desapareció, había desconectado su cámara.

-¿Estás ahí?
- Sí.
-¿Habibi, estás bien?
-Dari, hablamos luego.

Cortó la llamada. Comprendí que cuando lo imposible se hace posible, al ser humano lo sobrecoge una emoción de fuerza impetuosa y reveladora. Hablo de esa fuerza universal que mueve nuestras vidas, que cuando se manifiesta aún sin poder comprender del todo y tal vez sin poder expresarlo en palabras, nos muestra que la grandeza del creador no cabe en nuestras mentes, mas aún así trabajan a nuestro favor como parte de un plan divino. No intenté volver a llamar, sabía que necesitaría algo de tiempo para asimilar la noticia y todo lo que implica después de 33 años sin saber de su hermano.

Pasarían como mucho dos minutos, llamó. Se limitó a pedirme el número telefónico de esa microempresa registrada en Madrid, España, ciudad donde él y su familia lo vieron por última vez.

- Dari, mira esta foto. Me la ha enviado él, sí es él, es mi hermano. Me dijo mi esposo lleno de emoción.

Como comprenderan, por respeto a una vida que no es mía, aunque la comparto por ser parte de la familia, no voy a entrar en detalles, pero los hermanos lograron conversar. La tecnología y la voluntad permitieron ir poco a poco, de los textos a las llamadas y vídeo llamadas, no solamente entre ellos, también entre las hermanas residentes en Libia.

-Y ya que darán ése viaje, ¿por qué no pasan por España y me visitan? Dijo el hermano.
- Es que si no hubieses contestado esa llamada como quiera íbamos a ir a España, en plan tocar a tu puerta a ver si realmente eras tú. Le contesté.

© 2019, 2020, 2021. Daritza Rodríguez Arroyo. Los relatos de Aziza. Todos los derechos.

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viernes, 8 de febrero de 2019

Un dulce regreso a Puerto Rico


Esta vez fue un poco más de 3 meses los que Marido estuvo trabajando fuera de Puerto Rico, ni siquiera estando en Libia habíamos estado tanto tiempo separados después de casados.

Agraciadamente ahora estoy en Puerto Rico con mi familia, de haber estado en Libia o en Texas, todo ese tiempo hubiese transcurrido en aislamiento y dos cosas hubiesen sido posibles, un poco más de locura o mucha escritura. 🙃

Esta vez mi sobrina Adriana Paola (la de 11años) quiso acompañarme a buscar a su tío y a eso de las 10:30 p.m. ya nos encontrabamos estacionadas en el área de espera del Luis Muñoz Marín, junto al aeroparque. 🛬

Yo intentando rastrear el vuelo en una aplicación para teléfonos celulares que me había enviado Hani y Adrianita, imaginando que llegaba o partía del país montada en cualquiera de los aviones que se desplazaban frente a sus ojos, por la iluminada pista. 🛫

"Parece un escenario, donde los aviones danzan"; dijo mi sobrina. "Si, y nosotras sentadas en V.I.P.", agregué yo. 
"¿Qué significa V.I.P.?" preguntó Adriana.
"'Very important people', es decir, personas muy importantes. Contesté mirándola.
"O sea, nosotras", afirmó riendo con orgullo.

Ya cerca de las 11:00p.m., entró la esperada llamada y nos dirigimos hacia el área de recogido de pasajeros. "¡Ahí está tío Hani!", exclamó Adrianita y mi corazón palpitó como palpitan los corazones de los resucitados. ¿A caso a los enamorados no se nos reanima el alma en cada reencuentro? Pues así.

Y allí venía él, mi amor, con su cara de concreto armado y su actitud intimidante. Él aún viste armadura, no se da cuenta que ya no es el niño o el adolescente palestino, tampoco el hombre extranjero que caminaba por las calles de Bengasi.

Ya luego, con los que ama, con los que conoce, cuando se siente seguro, entra en radical contraste.

Éso explica el ver a Marido, ya picando la 1:00 a.m., en pleno estacionamiento de Doramar Plaza (Dorado, P.R.) buscando y rebuscando entre sus motetes para repartir entre los empleados de Danny's, los dulces árabes que había traído de su corta estadía de paso por Florida. Sí, allá mi primo Carlos y él, nuevamente se pusieron las botas comiendo rico en Al-Natour.

Le obsequió de su preciado tesoro al jóven mesero que tan amable y respetuosamente nos atendió (Alex E.), segun él, a la simpática "host", al conversador guardia de seguridad y demás empleados.

Mi sobrina y yo lo observabamos recostadas del baúl de la guagua, con el reguero de maletas abiertas tiradas en el pavimento. De hecho, ya nos ibamos cuando sin aviso le dió por convidarles los postres a los empleados. Como dije, buscó y rebuscó, hasta encontrarlos y así bandejas en manos, como vendedor ambulante, entró al restaurante pidiendo una espátula para poder trozar y servir los postres.

Ellos no lo entendían bien, me contó que les tuvo que destapar las bandejas para que vieran de qué se trataba. Por sus posturas y  movimientos corporales, sé que Marido, orgulloso de sus orígenes, explicaba sobre la confección de tan exóticos manjares.

Salió sonriendo, cargando con lo que quedó en la bandeja.

"Aún queda para la familia. ¿Viste? Todos jóvenes, trabajando turno nocturno. Por ellos, moviendo la economía del país", comentaba mientras organizaba su equipaje.

Y yo, ¡feliz! ¡Marido en la casa! ❤️

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martes, 2 de octubre de 2018

¿Cómo es la vida en Paquistán?


《Paquistán es un país NO árabe ubicado en el sur de Asia donde el Islam es la religión predominante.》
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¿Cómo es la vida en Pakistan?
La vida en Paquistán en 27 puntos

Escrito de la mexicana Sonia Ahmed para una colaboración con el grupo, "Me enamoré de un musulmán" y Los relatos de Aziza, en Facebook.


◇ Parte 1
El Islam es la religión principal y oficial de la República Islámica de Paquistán, seguida por el hinduismo, lo que explica la fusión de costumbres musulmanas e hindúes en la sociedad paquistaní.

1. Puedes escuchar el llamado a la oración 5 veces al día, proveniente de los altavoces de las mezquitas. Lamentablemente -y yo siendo musulmana lo digo- a veces es "too much", pues cada mezquita tiene horarios diferentes que varían por algunos minutos de acuerdo a diferentes normas.

2. Los viernes es la oración en comunidad obligatoria para todos los hombres, desde temprano (entre 9:00 a.m. 10:00 a.m) puedes escuchar cánticos de las madrazas (escuelas para niños donde estudian el islam).

3. La motocicleta es el medio de transporte mas usado por los "Pakis", no te sorprenda ver familias completas en una moto, sin casco y las mujeres se sientan “a la inglesa”. La contaminación es muy alta, sumado al polvo que encuentras a las orillas de la carretera. Desafortunadamente tienen muy poca educación vial y se hace un caos en los cruces donde no hay semáforos (la mayoría).

4. Durante ciertas épocas del año (sobretodo primavera-verano), el abasto de energía eléctrica es poco, así que hay continuos “apagones”; a veces hasta 2 veces al día en áreas urbanas y puede haber hasta 5 en áreas rurales (villages), con duración hasta de 1 hora. En muchas áreas urbanas aún no existe el alumbrado público, en zonas rurales entiendo que definitivamente no hay.

5. Una de las industrias mas grandes es la textil, muchas marcas americanas y europeas contratan empleados en países como Pakistán, Bangladesh, India e Indonesia para coser su ropa por un costo MUY BAJO de mano de obra. 

6. En los mercados puedes encontrar puestos de venta de ropa típica del país por doquier y muy barato respecto al dólar, por darte un ejemplo un vestido como el de la foto cuesta máximo $20USD. Ese tipo de vestidos son los tradicionales y el 90% de la población viste así aunque trabajen en instituciones de gobierno u oficinas particulares, etc...

¿Cómo es la vida en Pakistán?
◇Parte 2

7. El país tiene un problema muy grave de acumulación de basura en las calles, los Pakistanis tienen muy poca educación al respecto. Es común ver terrenos o lotes con las bolsas de basura de los vecinos tipo vertedero, el olor a veces es constante en algunas áreas mezclado con un fuerte olor a aguas negras, pues el sistema de drenaje es muy deficiente.

8. Aún puedes ver carretas arrastradas por burros en las vías principales.

9. La leche que se consume es fresca en su mayoría, de búfalo traída a la puerta de tu casa directamente por la familia que tiene estos animales. Pero también puedes encontrar leche de vaca en el supermercado envasada en botes de plástico o tetrapack.

10. Hay servicio de taxis (lo equivalente a taxis verdes o amarillos en México) que puedes tomar donde sea, también existen otros 2 servicios que tienen "apps" para "smartphone". Lo malo es que casi todos son autos muy viejos y la mayoría sin aire acondicionado.

11. A las mujeres se les enseña desde muy chicas a cocinar, mas o menos desde los 7 años empiezan a ayudar en las labores del hogar, casi todas aprenden lo básico a muy temprana edad.

12. La hospitalidad del Pakistaní es una de sus mas grandes virtudes, la familia que recibe visita se desvive por atender a sus invitados, les preparan comida, los reciben con refrescos, dulces, y el tradicional chai (té) que sabe delicioso! Hasta te ofrecen tomar un descanso o siesta en caso de que hayas viajado.

13. La gente que vive en las aldeas y desean que sus hijos estudien en la universidad o el "collage", muchas veces se ven en la necesidad de dejar su casa en el campo y rentar (a precios muy altos) casa en la “ciudad”. Otras familias deciden que los hijos vivan en los hostales o casas que son para estudiantes pagando renta claro. Asi es como salen un poco del control “paternal”…

14.  Independizarse de los padres es uno de los motivos por el cual muchos chicos inician contacto con alguien fuera del país, la mayoría solo por diversión. Soy una fiel defensora que no se debe generalizar, pero en mi experiencia a través de mi esposo he sabido que el 80% de los Pakistanis buscando “esposa” en occidente, no tienen las mas sinceras y honestas intenciones. Tengan mucho cuidado lo que comparten en línea, no se expongan enviando fotos o videos con desnudos o peor aun hacer video llamadas, a veces un grupo de amigos crea una cuenta de facebook sólo por diversión.


¿Cómo es la vida en Pakistán?
◇Parte 3

15. En Pakistán existe el “matrimonio arreglado” y en teoría no forzado, pero pues he sabido que a veces los hijos no sienten la libertad de rechazar a alguien que su familia elige para ser su esposa. El matrimonio entre primos es de lo mas común, investiga bien a tu prometido porque muchas veces aunque el susodicho de verdad va en serio contigo pero si la familia ya le tiene una esposa elegida difícilmente podrán negarse.

16. Las familias son muy unidas, cuando digo unidas no solo es en los lazos afectivos si no que realmente son MUY UNIDAS y a los mayores se les consulta sobre CASI todo lo relacionado con los hijos, toman decisiones en conjunto…

17. …al respecto, también es bastante común que al casarse los hijos lleven a la esposa a vivir a casa de sus padres, el concepto que tenemos en Occidente de “ya somos una familia aparte” o “ya eres harina de otro costal” como coloquialmente se dice, bueno, eso no existe, la mujer pasa a ser parte de la familia del esposo y será vista como una hija más, de ahí que las obligaciones que puede llegar adquirir no varían respecto a las que tienen las demás hijas (osea tus cuñadas).

18. Contrario a lo que aun se piensa sobre las “chicas” pakistanis, ellas si están interesadas en estudiar, el sistema educativo es el modelo inglés, mis cuñadas por ejemplo tienen un master en sus respectivas carreras…

19. ...pero, difícilmente ejercerán siendo solteras ya que no hay mucho oferta laboral para ellas por el momento en ciudades mas pequeñas a la capital.

20. ¿Se te hace difícil diferenciar a los paquistaníes de los indios? Bueno, pues debe ser porque hasta mediados de los 70´s eran una sola nación, hasta que hubo una rebelión por parte de los musulmanes, quienes exigieron poder ejercer su religión libremente dividiendo el territorio creando Pakistan. En teoría todos los musulmanes se quedarían en Pakistán y los hindúes en India por lo que hubo una movilización muy grande de familias completas dejando su territorio para vivir en el país que más se acoplaba a sus creencias, aunque claro que no fue una segregación al 100%, la mezcla de culturas y costumbres sigue viva pero hay cierto sentimiento de rechazo entre ambas partes.

21. El deporte “nacional” es el cricket, así como en este lado del mundo ves en las calles o plazas a chicos jugando futbol, bueno, allá los verás jugando cricket.

22. Siguiendo las normas del Islam hombres y mujeres no deben convivir y Pakistán se rige por esas leyes (o al menos no lo hacen en publico) por lo que puedes ver estos espacios con mesas y sillas que son visitados únicamente por hombres, ahí se reúnen a beber té, estos establecimientos a veces permanecen abiertos hasta las 2 o 3 am.

23. Al regirse por la ley de no convivencia entre chicos y chicas, el hombre pakistaní crea lazos MUY FUERTES con sus amigos y tienen este sentido de obligación de ayudarse entre ellos, a veces para bien y a veces para mal lamentablemente,  porque he sabido de mujeres extranjeras que se casan con Pakistaníes y se les dificulta entender esa parte de convivencia. Muchas veces los hombres después de casarse siguen con esa costumbre de salir con sus amigos por la noche y regresar por la madrugada.

¿Cómo es la vida en Pakistán?
◇Parte 4 y última

24. La gastronomía Pakistaní es “DELICIOSA”. Si te gusta lo picante y grasoso, de otra forma tu estómago sufrirá, cocinan con litros y litros de aceite SIEMPRE, no conocen el concepto de “light”, pero una vez que te acostumbras tienen una gran variedad. Algo que me sorprende mucho es que casi todos los platillos paquistaníes tienen nombre, porque por ejemplo en México es “huevo con jamón”, “Nopales con chile rojo”, “Carne de res con papas”, que es mas bien una descripción de la comida y no un nombre.

25. El urdu es el idioma oficial de Pakistán, pero aún hablan en sus “dialectos” según la región donde viven. "Google" dice esto al respecto: "Las principales lenguas regionales son el punjabi, hablado por un 48% de la población (datos de 1981), pastho, sindi, saraiki y beluchi.
Así que mi querida no urdu parlante,  cuando creas que ya aprendiste el nombre de algunas cosas en urdu y te sientas una triunfadora, dejame decirte que en cualquier momento llegará otro familiar y las nombrará diferente según su dialecto.

26. Como ya les mencioné tienen su “vestimenta oficial” (ropa y zapatos) y casi TODOS visten así, hasta en tiempo de frío usan ese estilo de ropa, existe diferentes texturas y telas según la época del año pero lo cierto es que ellos tienen una resistencia a las temperaturas extremas y más extraño aún es que en invierno la mayoría usa zapato abierto y algún saco o sueter encima solamente.

Para las que están conociendo algún paquistaní con interés en relación de pareja:

27. Por ultimo les digo que un buen hombre que sea temeroso de Dios tratará a su esposa de la mejor manera, será su reina, la cuidará y procurará lo mejor para ella, será fiel y honesto, será amable cariñoso (esto acorde a su personalidad claro) y sensible, le dará su lugar frente a los demás y no permitirá que nadie la haga sentir mal, se preocupará por que ella también sea una mujer de bien ya que desea pasar el resto de sus días en la tierra y toda una eternidad en el más allá con ella. 

Intentará educar a sus hijos dentro de las leyes de Dios y respetuoso de las leyes de los hombres (siempre y cuando sea justas) de la nación donde viven, no será la causa para que ella caiga en un pecado y de ser así intentará rectificar su camino siempre, evitará que sea presa del deseo lascivo de los hombres (y de los ojos de sus amigos) aconsejando que vista con pudor y guardará sus secretos de pareja (y sobre todo los íntimos) con llave.

El Islam es perfecto pero los musulmanes no, no te dejes llevar simplemente porque dice “soy musulmán” si no más bien que lo demuestre y de ser así todo lo que mencioné arriba se verá representado en su actitud contigo… o no. Es de humanos equivocarnos y hacer cambios en nuestra vida para mejorar, pero creo que en la decisión de elegir con quien casarte hay cosas que no se pueden perdonar con la excusa de “voy a cambiar”, no hay razón para esperar que alguien te respete si no te respetas a ti misma con un buen comportamiento.



Ah! y si tiene mujeres agregadas, “amigas” y te quiere como novia solamente, NO COMO PROMETIDA; lamento decirte que no vale la pena porque eso va en contra de la ley de Dios, en el islam. Entonces,  si ni a su creador y dador de vida respeta, ¿cómo esperas que te respete a ti?

© 2018. Sonia Ahmed y Daritza Rodríguez Arroyo. Todos los derechos.